¿Qué pasaría si despejar el espacio a nuestro alrededor también nos permitiera crear espacio dentro de nosotros mismos? Clasificar, donar u organizar las pertenencias de un ser querido fallecido no es “olvidarlo” ni una falta de respeto. Es un poderoso gesto simbólico, una forma de decir: “Sigues en mi corazón, pero elijo seguir adelante”.
Un enfoque amable es comenzar con los objetos menos cargados emocionalmente. Luego, con el tiempo, puedes optar por conservar uno o dos recuerdos importantes (una fotografía, una joya, una carta) y desprenderte del resto. Donar estos objetos a una organización benéfica o a alguien necesitado también puede darle un nuevo significado a este desapego.
Continúa en la página siguiente
Recent Articles
¿De quién es la cabeza de este caballo?
Si la ropa interior de tu esposa tiene este tipo de manchas, debes saber que…
¿Cuál es el mejor atuendo para una entrevista? Opciones 1, 2, 3 y 4 – Mira ejemplos y elige el adecuado. Shahid al-mazeed